Sí, cuando se practica de forma segura, el baño en la sauna puede ser beneficioso para los niños. Ayuda a reforzar la inmunidad, favorece la circulación y enseña a tomar conciencia del cuerpo. Sin embargo, es esencial realizar ciertos ajustes para garantizar la comodidad y la seguridad.
Temperatura y duración
Los niños son más sensibles al calor, así que mantenga la temperatura en torno a 60-70 °C y limite el tiempo en el interior a 5-8 minutos. Una ronda corta seguida de un enfriamiento suave suele ser suficiente. No fomentes nunca la competición ni la resistencia.
Hidratación y observación
Asegúrese de que el niño esté bien hidratado y se sienta libre de abandonar la sauna en cualquier momento. Esté atento a los primeros signos de sobrecalentamiento -piel enrojecida, cansancio o mareos- y finalice la sesión inmediatamente si aparecen.
Crear una experiencia positiva
Introduzca la sauna gradualmente, tratándola como un tranquilo ritual familiar más que como una obligación. Los niños que aprenden a asociar el calor y la relajación con el cuidado y la confianza suelen mantener hábitos saludables en la edad adulta.
En Spa Emeralda, Las sesiones familiares están diseñadas para educar y relajar, inculcando el respeto por el cuerpo y la sabiduría atemporal del calor y el descanso. Póngase en contacto con nosotros para nuestra próxima sesión para madres e hijos u organice una usted mismo con amigos o sólo con la familia.
