Cómo refrescarse después de la sauna
El enfriamiento adecuado es una parte vital del ciclo de la sauna. El repentino contraste entre calor y frío estimula la circulación, fortalece los vasos sanguíneos y refuerza el sistema inmunológico. El proceso debe ser gradual y consciente, sin prisas.
1. Aire fresco
Al salir de la sauna, permanezca al aire libre o en una zona más fresca durante uno o dos minutos como mínimo. Deje que su cuerpo libere el exceso de calor de forma natural antes de exponerlo al agua fría. Esto evita mareos y prepara su corazón para el cambio de temperatura. En Emerald Spa, tenemos la ventaja de contar con un jardín privado y terrazas para refrescarnos.
2. Agua fría o zambullida
A continuación, enjuáguese bajo una ducha fría o sumérjase brevemente en una piscina de inmersión. Empiece por los pies y las manos, avanzando lentamente hacia el pecho. Este enfoque suave ayuda a contraer los vasos sanguíneos y evita el shock del sistema. Mejora el sistema inmunitario y también ayuda a quemar grasa. En Emerald Spa no sólo ofrecemos duchas interiores, sino también exteriores y una piscina para refrescarse.
3. Descansar y rehidratarse
Después de enfriarte, envuélvete en una toalla y relájate durante 10-15 minutos. Bebe agua fría, zumo de frutas o una bebida con electrolitos para reponer los minerales perdidos con el sudor. Sentirá una sensación de hormigueo energizante y claridad mental, el sello distintivo de una práctica adecuada de la sauna. En Emerald Spa incluimos todas las bebidas de forma gratuita.
Si se hace correctamente, el enfriamiento no es incomodidad, sino transformación. Restablece el sistema nervioso y te deja conectado a tierra y renovado.
